Practica de los azotes

P e t e r M a s t e r

Practical Flogging1

Traducción de Guillermo García, autorizada por el autor para CuadernosBDSM

Los azotes (junto a las ataduras1) son, quizás, la actividad física BDSM2 más común. Es una actividad relativamente simple de realizar, a menudo no requiere equipo especializado ni caro, y puede hacerse de una gran variedad de maneras. Hay muchasformas diferentes de azotar, y muchas formas de usar un azote o un látigo.

Elección del azote (flogger)

Los azotes más comunes son los de colas múltiples. Constan de empuñadura robusta con muchas colas que salen de un extremo. Las colas están hechas normalmente de pelo, cuero o plástico aunque a veces también se usan otros materiales, como tela o cuerda. La persona situada en el extremo receptor puede experimentar los impactos como chasquidos o como aguijonazos, dependiendo del material, de la cantidad de colas y de como se
utilice el azote.

Chasquido

Los chasquidos más que provocar dolor, generan ondas de choque que atraviesan el cuerpo de la persona. El efecto puede ser similar al de un masaje corporal profundo.

Este tipo de golpes, cuando se usan con una pauta pesada, lenta y regular, pueden inducir alteraciones en el estado mental.
Las colas más anchas tienden a ser más “chasqueantes” que las más estrechas, particularmente cuando el azote tiene un gran número de ellas.

Mordedura

Los azotes con menos colas y/o más estrechas pueden tener má“mordiente”. En lugar de un chasquido profundo, pueden crear una sensación de abrasión, mordedura o aguijonazo.
Este tipo de azotes se puede usar a veces hacia el final de una escena para hacer volver a alguien que ha pasado al subespacio (es decir, para sacarlo del subespacio).

Material utilizado en azotes

Tres factores principales determinan como puede usarse un azote y como lo sentirás cuando estés en el extremo que lo recibe. Estos factores tienen que ver con las colas del azote y son:

  1. La longitud de las colas,
  2. El número total de colas, y
  3. El material del que están hechas las cola

Entre los materiales más comunes se incluyen:

· Goma
· Cuero
· Plástico
· Pelo
· Cuerda suave
· Cadenas
· Tela

Preparación

La mayoría de los practicantes de los azotes no comienzan una sesión sacudiendo simplemente a su pareja con el azote más agresivo que tengan. En vez de eso, proceden gradualmente, comenzando con golpes ligeros o caricias, posiblemente algo de azotes manuales6, antes de empezar finalmente a utilizar los elementos más agresivos. El proceso gradual sirve tanto para preparar el área escogida para lo que está por venir, como para dejar que la persona que va a ser azotada se prepare psicológicamente.

  1. Caricias con la mano
  2. Caricias en la zona de destino con las colas del azote
  3. Azotes con la mano
  4. Flagelación suave con un azote ligero
  5. Flagelación más dura

Técnica
Pauta

Los golpes rápidos son útiles para crear una sensación sostenida, sobre todo para azotes cuyas colas son muy ligeras, como los de cuerda muy fina o los de pelo, o con un azote más agresivo una vez que la pareja ya se ha calentado.

Ralentizar el ritmo de los golpes puede ser importante cuando se utilizan azotes más agresivos. Unos segundos entre golpes pueden permitir que el impacto se disipe a través del cuerpo de la pareja y le permita absorberlos mejor.

A algunos aficionados les gusta cambiar aleatoriamente el tiempo entre los golpes para mantener a su pareja psicológicamente descontrolada. Es decir, con golpes espaciados regularmente la persona que los recibe tiene la oportunidad de prepararse psicológicamente para el golpe que va a venir. Esto es más difícil de hacer cuando los golpes llegan al azar y/o con dureza aleatoria.

Azote envolvente

Debe tenerse cuidado de golpear sólo las zonas deseadas. Las colas del azote pueden ser difíciles de controlar y hacer que todas golpeen en el mismo lugar es una habilidad difícil de adquirir.
Por lo tanto es relativamente fácil que los golpes del azote fallen. Cuando se utilizan golpes horizontales en las nalgas, por ejemplo, si el mango del azote se lleva demasiado cerca de las nalgas, las colas pueden llegar más allá de la zona de destino deseada, rodear las caderas y golpear áreas de tejidos blandos, pudiendo provocar contusiones externas no deseadas, o, en el peor de los casos, magulladuras o daños en órganos internos.
Del mismo modo, golpes dirigidos a la zona de los hombros pueden recaer en la columna, en el cuello, o dar la vuelta por encima de los hombros, con consecuencias potencialmente muy graves y la necesidad de consultar a los vendedores de sillas de ruedas.

(imagen)1

Golpes
El diagrama superior muestra que una de las áreas de destino más común y conveniente son las nalgas. Con la supuesta víctima inclinada hacia adelante, esta diana alcanzarse con una variedad de golpes.

Los golpes horizontales van muy bien con las nalgas. El grueso de las colas del azote golpearían una de las nalgas mientras las puntas de las colas golpearían la otra. Es casi imposible golpear ambas nalgas de forma simultánea con un golpe vertical, pero resulta fácil hacerlo con un golpe horizontal.

Los golpes verticales son adecuados para la zona de los hombros. Con los azotes más voluminosos, y para un golpe seco, deberías levantar el azote con las colas por detrás de tu hombro, luego balancear el azote hacia
abajo de modo que las colas golpeen en una de las zonas verdes del blanco.

Cuando se quieren golpes rápidos, funciona bien el esquema del 8 (como se muestra en el diagrama). Con la mayoría de los esquemas de golpeo necesitas pararte y preparar cada golpe. Con el esquema del 8 cada golpe
descendente conduce al siguiente y, dependiendo de tu resistencia física, se puede practicar y sostener una velocidad elevada de golpeo.

Otra posibilidad es hacer girar las colas en círculo alrededor de la muñeca (un poco como una hélice, o como si se agitara una bandera en círculos) y luego llevar las colas girando contra el omóplato o las nalgas de tu pareja.
Para producir un rápido aguijonazo, y si las colas son lo suficientemente flexibles, puedes chasquear el azote contra las nalgas de tu pareja como una toalla mojada en un vestuario.

Cambios el el cuerpo

Durante una escena de azotes el área sometida a los impactos puede sufrir diferentes cambios. Se incluyen:


· Enrojecimiento cuando el cuerpo desvía sangre a la zona en un intento de
empezar a curar los daños que se están produciendo.
· Moratones cuando los capilares debajo de la piel se rompen y la sangre empieza a filtrarse entre las capas de la piel.
· Abrasiones cuando los bordes agudos de las colas del azote tiran de la piel y la rasgan.
· Sangrado cuando las colas del azote rasgan la piel en profundidad.

Zonas más seguras para los golpes
El diagrama muestra en verde las zonas más seguras para los golpes. Son las partes del cuerpo que tienen o una potente musculatura o unos huesos fuertes, y que no tienen en la cercanía órganos vitales o nervios muy cerca de la superficie. Estas partes del cuerpo absorben razonablemente bien los impactos.

Zonas no seguras para los golpes

Muchas zonas del cuerpo no son seguras debido a su sensibilidad a los impactos. Estas incluyen:
· La cara, la cabeza y el cuello,
· Articulaciones y partes del cuerpo que contienen nervios importantes,
incluyendo la columna, la parte trasera de las rodillas, el interior de los codos,las muñecas y las palmas de la mano,
· Las partes del cuerpo que contienen órganos vitales desprotegidos
(particularmente debajo de la caja torácica y alrededor de la cintura), y
· Tejidos suaves como los de los pechos.
Las zonas del diagrama que no están en verde son bastante menos seguras por varias razones:
· Todas las articulaciones, cuello, muñecas, codos, rodillas, etc.,
· Alrededor de la cintura, tanto por delante como por detrás, hay órganos vitales delicados, como los riñones, muy cerca de la superficie,
· Las zonas azotables de los brazos y piernas situadas entre las articulaciones son relativamente pequeñas y es fácil fallar y golpear las propias articulaciones,

· Los pechos y los genitales son muy sensibles por lo general y se dañan
fácilmente. Aunque unos azotes suaves con un azote ligero puede ir bien en esas zonas no se recomiendan para azotes más agresivos, y
· La columna es una zona mala para golpear. Provocar daños aquí puede dejar parapléjica a tu pareja.

Infección
Cuando la piel se erosiona o se rompe se pueden crear aberturas en la piel a través de las cuales puede filtrarse la sangre o el suero sanguíneo y a su través pueden entrar infecciones al cuerpo de la persona que está siendo azotada. Infecciones como la hepatitis y el VIH pueden penetrar de esta forma. A veces no resulta evidente que se esté dañando la piel, pero puede ocurrir incluso con el más ligero y suave de los azotes.
El daño puede producirse de distintas maneras. Los azotes de cuero, por ejemplo, pueden crear a veces pequeños cortes en la piel con cualquier parte del borde de las colas, o con las puntas por donde se han cortado. Las colas de goma pueden crear roturas muy pequeñas en la piel cuando tiran de ella al final de cada golpe. Las colas de cordel o cuerda pueden tener fibras ásperas que raspen la piel. Todos los azotes pueden recoger en principio materiales extraños, como tierra o arena, especialmente una vez
que se hayan humedecido con el sudor, y esto también puede rasgar o erosionar la superficie de la piel.
Para evitar que se produzca una infección asegúrate de que el área de trabajo, donde vas a descargar los azotes y otros equipos, esté todo lo limpia y desinfectada que sea posible. Asegúrate también de que la espalda de tu pareja, sus nalgas y cualquier otra parte donde tengas planeado golpear, esté limpia y desinfectada.

Mantén los azotes limpios .

Algunos tipos de colas no se pueden limpiar con facilidad. Entre estas el cuero, la tela, pelo, y cordel o cuerda hechos de material natural absorbente. Las fibras artificiales, especialmente las que son finas y de tejido bien prieto, pueden también resultar difíciles. Aunque puedan parecer limpias es muy fácil que hayan absorbido pequeños rastros de sangre o suero sanguíneo y que más tarde los traspasen a otra persona golpeada con los mismos azotes. En este caso los azotes implicados deberían guardarse por separado (por ejemplo en una bolsa de plástico cerrada por uno mismo) y reservarse en el futuro para utilizarlos solo con esa persona.
Al terminar una escena, limpia y desinfecta las partes del cuerpo de tu pareja que hayas golpeado, particularmente cualquier zona de piel que esté enrojecida, que se haya amoratado o que sea evidente que ha sufrido cortes o erosiones durante los azotes.

Limpieza y mantenimiento de los azotes

De la misma forma que la sangre y los productos de la sangre, la grasa de la piel y el sudor puede contaminar los azotes y crear riesgos adicionales de infecciones cruzadas.
Los azotes deberían limpiarse, como se indica más abajo, siempre que se requiera hacerlo. Es importante hacer notar que esta limpieza y otras tareas de mantenimiento pueden prolongar la vida de los azotes y mantenerlos operativos, pero puede no se suficiente en todos los casos para prevenir infecciones o transmisión de enfermedades.

Generalidades
Los azotes se utilizan normalmente sobre la piel desnuda de la gente y deberían mantenerse limpios. No los dejes en el suelo o en una bolsa sucia o en un entorno polvoriento. Mantenlos en un lugar seco y apartado de la luz directa del sol que los decolorará. No dejes que el gato o el perro duerman encima de ellos. Mantén las colas desenredadas.
Una buena forma de guardar un azote es colgarlo en un aparador con las colas hacia abajo. Muchos azotes tienen ojales en el extremo opuesto a las colas que pueden usarse para este fin. Si tienes tu propia mazmorra, un pequeño bastidor o una hilera de ganchos en la pared pueden resultar ideales. Estos mantienen al azote en una posición perfecta, de modo que las colas permanecen estiradas y sin enredar, y también aseguran que el
azote esté listo para agarrarlo cuando lo necesites.
No debería usarse el mismo azote con dos personas distintas sin haberlo limpiado previamente entre una y otra.

Lejía
A menudo se recomienda la lejía como tratamiento para desinfectar los azotes. Esto puede funcionar bien con azotes cuyas colas estén hechas de materiales artificiales, como goma o plástico, pero puede degradar, dañar o decolorar otros materiales naturales, dejándolos posiblemente frágiles o quebradizos o inutilizables por alguna otra razón. El cuero puede ser dañado por esta causa, pero también pueden verse afectadas las colas de los azotes hechas de pelo, cordel o cuerda.

Lavado
Puede ser útil para limpiar la porquería de las colas de los azotes el agua y jabón mezclada con un poco de desinfectante del tipo hospitalario. Es importante resaltar que el jabón no va a eliminar todos los bichos e infecciones del cuero y de las telas o cuerdas densamente tejidas, sin que importe cuanto restriegues ni cuanto desinfectante contenga.

Tratamiento de las colas de cuero
Ten cuidado cuando limpies el cuero porque a veces puede marcarse o mancharse muy fácilmente. Aunque en general las colas de cuero a menudo se tratan mejor con jabón para cuero o similares que puedes conseguir en tiendas de cuero o guarnicionerías. El cuero de buena calidad necesita de vez en cuando un poco de grasa o acondicionador para cuero para mantenerlo suave y flexible.
Para tus azotes de cuero más caros puede ser una buena opción usar limpiadores profesionales para cuero. Algunos tipos de cuero, como las colas de cuero muy suave o muy fino, se mantienen en mejores condiciones si se las trata profesionalmente de vez en cuando, incluyendo una limpieza en seco para eliminar marcas y manchas.

La empuñadura

Algunos tipos de empuñadura de azotes están hechos de un núcleo de madera con cuero enrollado para mejorar el agarre. Ten cuidado de que no se quede húmedo, porque la madera puede pudrirse o formar hongos o mohos. El arrollamiento de cuero puede tratarse con el mismo tipo de materiales limpiadores o engrasantes que utilices con las colas de cuero.
Las empuñaduras de madera lisa, si no están pintadas o lacadas, pueden absorber sudor y fluidos corporales. Se pueden limpiar con agua y jabón y desinfectante pero necesitan que se las mantenga secas una vez limpias.
Si la empuñadura y las colas están hechas enteramente de plástico, goma o metal que no se corroa, dejar el azote durante una noche en agua con jabón o lejía puede ser una buena forma de limpiarlo tras una sesión.

Peter Masters

Traducción autorizada por el autor para CuadernosBDSM,
realizada por Guillermo García (GGG)

FUENTE: CUADERNOS BDSM 21


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