La psicología de la sumisa

El blog de Master Hellcat fue uno de los que segui desde mis inicios por este mundo, cuando me empapaba en teoria.

Les dejo exte texto, que al menos, puede hacerles pasar el rato.

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La psicología de la sumisa

Sin duda este es uno de los aspectos que más me atrae del mundo del BDSM, tanto por lo que me aporta como Amo, como por su complejidad.

Como ya he mencionado anteriormente, encuentro gran placer en proporcionar estímulos que provoquen en la sumisa diversas respuestas. Ahora bien, para saber cuál es el estímulo adecuado para conseguir una determinada reacción, es necesario tener un conocimiento lo más amplio y profundo posible de la sumisa. ¿Cómo funciona su mente? ¿Cómo saber lo que está pensando? ¿Qué esquemas mentales la llevan a pensar tal o cual cosa en cada momento? ¿Cómo puedo intervenir en dichos mecanismos mentales para llevar sus pensamientos por el camino que más me interesa? Son preguntas que me he hecho muchas veces y a las que siempre he intentado dar respuesta.

Cada sumisa reacciona de forma distinta ante un mismo estímulo. Por lo tanto, una vez más, hay que hacer hincapié en que el Diálogo es imprescindible para conocerla. Hay que tener en cuenta que su respuesta emocional no vendrá dada sólo por su personalidad como sumisa, sino también por su forma de ser como persona y mujer. Es necesario, por lo tanto, que el Amo la conozca en sus tres vertientes: sumisa, persona y mujer. Este proceso permitirá al Amo, no sólo aprender cómo funciona la mente de la sumisa de esa sumisa en concreto, lo que permitirá dar respuesta a la primera pregunta que planteé en el párrafo anterior, sino también conocer sus esquemas mentales. Con este conocimiento, el Amo podrá predecir qué va a pensar la sumisa o qué está pensando en ese momento. Siempre es un aliciente observar su cara de sorpresa cuando, por mis palabras o hechos, le doy a entender que sé lo que estaba pensando. Es un truco muy efectista y que suele conseguir interesantes reacciones. Naturalmente, en realidad no sé lo que está pensando y puedo equivocarme. Pero el conocimiento que tengo de ella me permite aventurarme con una razonable posibilidad de éxito cuando detecto una situación normalmente durante una conversación que tiene lugar mientras estamos realizando una actividad cualquiera, ya sea BDSM o no propicia.

Más interesante aún es poder intervenir en los pensamientos de la sumisa. Lógicamente, no puedo ordenarle a la sumisa que piense en cada momento lo que yo desee. En primer lugar la idea me resulta, simplemente, absurda. Y en segundo lugar, aunque le ordenara qué ha de pensar en cada momento, no sería lógico pretender que la sumisa pueda hacerlo. Y no por falta de obediencia o ganas, sino porque no es fácil controlar nuestros propios pensamientos, a menos que se tenga una férrea disciplina y se haya practicado dicho control tema, por otra parte, muy interesante, pero que no abordaremos ahora debido a su complejidad.

Ahora bien, aunque no pueda decirle a la sumisa qué ha de pensar en cada momento, sí puedo manipular su mente para que sea ella la que haga suyos mis pensamientos como si hubieran sido generados por su propia mente de forma espontánea. Una vez que se conoce la forma de pensar de la sumisa, es relativamente fácil implantar en su mente la semilla de lo que sé que tarde o temprano se convertirá en un pensamiento que trabajará en mi favor poniéndola nerviosa, excitándola, etc. Aquí es donde sale a relucir la personalidad de la sumisa, no sólo como tal, sino también como persona y mujer. Unas pensaran en el asunto y serán capaces de descartarlo hasta que, al cabo del rato vuelvan a pensar en ello, otras se pasarán el día dándole vueltas constantemente… hay tantas posibilidades como sumisas.
Pero en la práctica, ¿cómo implantar esa semilla de la que hablaba antes en la mente de la sumisa? Uso dos métodos:

1. Método directo. Explico a la sumisa mi visión sobre un tema, o lo que espero de ella en una determinada situación, o algún juego que se me ha ocurrido y que pondré en práctica en alguna ocasión… Sea lo que sea, lo hago de forma explícita y directa, sin guardarme información.

2. Método sutil. Doy explicaciones incompletas, dejando que su imaginación trabaje llenando los huecos y, a menudo, haciendo una montaña de lo que sólo es un grano de arena. Recordad que no es lo mismo no contar toda la verdad, que mentir. No se puede mentir bajo ni ningún concepto, pues ninguna sumisa podría confiar en un Amo mentiroso.

Por otro lado, no hay que olvidar que en el mundo del BDSM todo está interrelacionado. Así, el concepto de psicología de la sumisa es mucho más amplio y rico de lo que pueda parecer a simple vista, pues existen multitud de acciones que pueden provocar respuestas emocionales por su parte. Un ejemplo de ello puede ser lo que he explicado anteriormente refiriéndome a las posturas, la primera sesión, su inspección… como ya he dicho, todo está encaminado a provocar una respuesta de la sumisa. Por lo tanto el Amo no debe auto limitarse con la excepción de las limitaciones incluidas dentro del concepto de Límite, sino explorar las posibilidades que su sumisa ofrece. Y fijaos que no he dicho “la sumisa”, sino “su sumisa”. Porque, como ya he dicho en este mismo apartado, cada sumisa es distinta y lo que para una puede funcionar, para otra puede no ser efectivo.

Evidentemente, lo mismo puede decirse de los dominantes, de forma que, dada una misma sumisa, un Amo puede hacer aflorar en ella aspectos que quizá otro no pudo o no supo hacer aflorar.

Como ya habréis deducido a estas alturas, el BDSM no es, en absoluto, una ciencia exacta. Por lo tanto, también en este caso, por muchos ejemplos que os pueda poner, estoy seguro de que siempre encontraríais nuevas situaciones. Una vez más se hace evidente, por lo tanto, que la única forma de estar preparado para aprovechar las posibilidades que el juego nos ofrece, es conocer a la otra parte tanto como podamos. Hay tantas posibilidades como personas y cada una de ellas es, a su vez, depositaria de un universo infinito de sensaciones, emociones y reacciones que podréis explorar, ya seáis Amos o sumisas.

FUENTE:https://masterhellcat.blogia.com/

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Neuralgia

El palacio de mi hogar tenia una casa en un montículo, desde el que se veía el mar y la puesta de sol. Mas abajo tenia un muelle, con una esquina linda que nos miro a el y a mi saludarnos con un beso mil veces durante mucho tiempo. Mas a la derecha, tenia un rinconcito, entre agua, y arrumacos. Un pequeño rincón donde había un laguito, donde solía sentarme a pensar, mientras metía la mano bajo el agua, y escuchaba los patos platicarme.

Un faro, un puente, un pequeño bosque con una iglesia, que era para todo menos para rezar; y una pequeña isla, donde yo me sentaba en la arena a escuchar cantar al mar.

Siempre creí que era un sitio único, nacido del amor, diseñado por amor, mantenido por amor, y valorado con amor.

Era mi hogar, MI HOGAR, y nada había en Sl que se le pareciera, porque ahí había lo que no había en el 99.9% de los sitios virtuales: amor de verdad.

El sitio al que llegue era igual, pero tan diferente, tan igual, hasta en lo falso de la descripción. Mi lanchita, ya no tenia mi nombre, pero era la mía, mi burbuja en el cielo, era mía, pero no era la mía, mi teleporter, que me costo tan poco y tanto a la vez. Yo contaba los centavos, porque no era dinero mio, y procuraba invertirlo lo mejor posible. Comprarlo me hizo feliz, porque era muy moderno, y a el le alegraría lo fácil que era usarlo. Y finalmente, mi marco sobre la cama, SOBRE LA CAMA, era mi marco, nuestro marco.

Miles de veces escuche frases de shock, pero nunca me había pasado. Te baja la temperatura de golpe, te paralizas y los reflejos y los reflejos ya no llegan a tu cuerpo. No puedes hablar, no puedes llorar, no puedes gritar. Solo te quedas aturdido frente al pc, sin saber que es lo que estas mirando y lo que esta pasando.

Me sentía un monstruo de incomprensión, un ser que debía tanto que no había modo de pagar su deuda.

En ese momento me sentí el ser mas misero e insignificante de todo el mundo, tan poca cosa, tan nada.

Los hay¡ hay dolores que no te permiten llorar, porque si lo haces, sabes que va a acabar mal, muy mal.

Las fechas, las fechas tan cercanas mataron todo dentro mio, mi ser humano, mi alma, mi mente, mi todo.

No recuerdo como hice para empezar a atar cabos, para hilar fino e ir juntando las piezas del puzzle. Cada descubrimiento solo iba quitando pedazos a mi ser humano y dejándolos por el camino ensangrentado de mi vida, como huellas detrás mio. Era como si un animal se fuera comiendo mi corazón conmigo consciente, Y aun no acaba de comerselo todo. Mientras,. sigo abierta en canal, sin poder cerrar mi cuerpo.

El daño mas grande de la vida no te lo hace quien te vence, te lo hace quien te ama, o a quien amas.
Matamos lo que amamos, lo demás no ha muerto nunca.
Aquí era mi hogar, aquí donde estoy ahora. De aquí me fui intentando que con mi ausencia pudiera expiar las “grandes culpas” que sentía tenia. Aquí luche con las uñas por volver, sintiendo que de verdad era mi hogar. Eso creí siempre.

Aquí volví cuando ya no existía,siendo un ser amorfo, frió y sin aliento de vida. Que pecado tan grande cometí, que mereciendo un castigo ejemplar, fui muriendo pedazo a pedazo, sin anestesia, sin nada que menguara mi agonía.
Allá, lejos, todo es alegría, se baila se canta se vive, y las huellas de los pies descalzos van marcando senderos de sangre de mi cuerpo, sobre los que vuelven a pisar una y otra vez.

Una mirada fugaz, una sonrisa calculadora que nadie ve, un triunfo espeluznante, con un cimiento de hipocresía, que es cubierto con una capa de comprensión, de tranquilidad, de inocencia. Un trofeo donde miro los pedazos que aun escurren, ligeramente visibles y rojos por debajo del oro que reluce y hace brillar el entorno.
Me sentí mala, me sentí la peor, hoy me siento el ser mas ingenuo, el mas estúpido, el mas crédulo. Hoy siento que nunca deje de ser niña, esa niña que miraba al padre con esperanza de recibir una palabra linda, un gesto amable. Hoy soy ese niño tirado boca abajo sobre una  playa, un niño migrante, allá en el oriente, que nunca supo porque murió de esa forma.
Yo tampoco se porque, yo solo fui egoísta, poco empatica, pero nunca fui mala.
No es lo que se hizo con mi hogar, es lo que se permitió que hicieran, lo que se volvió complicidad y complacencia.

Pobrecita niña, allá en un rincón del salón, aguantándose las ganas de llorar, porque nadie le dirige la palabra, por ordenes de la maestra.

Pobrecita niña, allá escondida en un rincón, con los ojos secos, con los pecados cobrados millones de veces, con los cobradores de una vida durmiendo en santa paz. 70 años de vivir y disfrutar sin ser concientes de su crimen emocional , sin saber que esa niña pequeña,. regordeta, insegura y tan sola, sigue en su rincón, al que ha vuelto pero sin alma, sin espíritu, sin corazón, Al que volvió después de atreverse a salir al mundo, un mundo que nunca conoció realmente.
Niña mala, niña egoísta, niña insegura, niña in comprensiva, mereces que te maten, por los pecados cometidos.
Niña sin hogar, sin refugio, eso le pasa a todos los que no saben mentir, a los que no saben fingir, a los que no saben vivir sin amar.
Niña mala, mala. mala.Priscila333.jpg

L A R U P T U R A E N L A S P A R E J A S B D S M .

Les dejo un texto para quien le guste leer, a proposito de los duelos en el BDSM.

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¿ Y A H O R A C Ó M O T E O L V I D O ?

L A R U P T U R A E N L A S P A R E J A S B D S M .

P o r F e l i n a

“Mira tu nombre tatuado
en la caricia de mi piel,
a fuego lento lo he marcado
y para siempre iré con él “

Siento de verdad tener que tocar otro tema espinoso dentro del BDSM: la ruptura. El BDSM es mucho más que una fantasía sexual, como todos sabemos, y por lo tanto,
como la idealización de la realidad no nos prepara para lo que podemos encontrarnos, en el desarrollo de una relación auténtica, alguien tiene que bailar con la más fea, y
decir las cosas como son más allá de los tópicos.

Se han escrito ríos de tinta sobre el valor de la entrega y la aceptación de esta entrega. Obviamente, cuando uno da o recibe algo tan valioso como la libertad de otra persona,
lo menos que piensa es en que está firmando un contrato con fecha de caducidad. En el mundo vainilla, nadie se casa pensando en el divorcio y no cabe duda que las
implicaciones de un matrimonio legalmente constituido son de mayor alcance que las relaciones de D/S, puesto que estas últimas solo nos afectan en el plano privado y
personal.

Sin embargo, hay que aceptar un hecho que es obvio y es que, en nuestro entorno, las relaciones de pareja son aún más inestables que en la población general. En primer
lugar, muchas parejas BDSM tienen a su vez parejas vainilla, lo cual complica extraordinariamente la ecuación. Luego está el hecho de que muchas personas a lo largo de su vida cambian de tendencia (mayoritariamente de sumisas a dominantes) Somos así mismo, un colectivo muy abierto a probar nuevas experiencias y a relacionarnos
sexualmente con otros miembros, lo cual desde luego, no favorece la estabilidad emocional. Esto no quiere decir que no haya parejas duraderas y estables, pero, no son
ni mucho menos la mayoría y si no estás de acuerdo conmigo, mira a tu alrededor y dime cuántas conoces que lleven juntos más de cinco años.

Se apreciará que no hablo de dominantes y sumisos, hablo de parejas, sean cuales sean las tendencias de cada uno, porque lo son, vivan juntos o no. El caso de tríos o
combinaciones variadas, ya ni me lo planteo, porque son efímeros como pompas dejabon.
La entrega absoluta no es garantía de que una relación vaya a ser duradera, ni de lejos, ni para el dominante que acepta, ni para el sumiso que ofrece. No es bonito de oír, pero
es la verdad, y es bastante probable que antes o después tendrás que hacer frente a la dolorosa experiencia de una ruptura.

Quisiera dejar claro que yo no veo ninguna diferencia en cuanto a el proceso, ni en cuanto a las consecuencias, de una ruptura entre una relación vainilla y una BDSM. Si
lo pensamos con objetividad, podríamos creer que un sumiso será más dependiente de su amo que un amo de su sumiso, o que de una pareja vainilla, lo cual es radicalmente
falso. Otro mito frecuentemente difundido en nuestro círculo, es pensar que las relaciones D/S son más “profundas” que las vainilla, pero este es un pensamiento distorsionado e incorrecto. Son formas de relacionarse distintas, ni mejores, ni peores, ni más superficiales, ni más profundas y cuando se acaban, duelen de igual manera.

Para que nos pongamos en situación de lo que estamos hablando, los psicólogos
tenemos una lista de estresores vitales de mayor a menor rango, (según las estadísticas
elaboradas en cuestionarios de autopercepción y la correlación con problemas de
ansiedad y depresión) y nos encontramos en los primeros puestos la separación y el
divorcio (Holmes i Rahe 1976; Echeburua 1987)

El amor es dependencia, y el enamoramiento no difiere en nada de una obsesión. Una persona que quiere a otra, depende de ella para su bienestar, porque no podemos ser
felices al margen de las personas que amamos. Al contrario no necesariamente se cumple, ya que una persona dependiente de otra no forzosamente la quiere, ni tiene que
estar enamorada.

Un grave error que casi todos hemos cometido alguna vez, es el esforzarnos en que nos quieran. Continuamente lo veo en consulta: “¿Con todo lo que hice por el/ella, cómo es
posible que me abandone?”, “nadie le va a querer más que yo”, “tengo que luchar por recuperar su amor” y etc. La experiencia clínica demuestra sin ningún margen de dudas
que cuanto más nos esforzamos por alguien, más lo queremos. Es decir, que no cuenta lo que tú haces por una persona para que te quiera sino lo que ella hace por ti. Este es un baremo que no va a engañarte nunca sobre sus intenciones. Cuanto menos te valores a ti mismo, y más necesidad tengas de “hacerte querer”, más difícilmente encontrarás un amor duradero.

“Pensamiento emocional”, es un concepto que hace referencia a la capacidad que todostenemos de razonar no siguiendo los hechos objetivos, sino puramente nuestros
sentimientos. Aplicado al caso que nos ocupa, sería algo así como pensar: “como le quiero tanto, y hago tanto por el, no me dejará”. Evidentemente, esto no es así.

Y tampoco veo ninguna diferencia entre dominantes y sumisos a la hora de enfrentarse a la separación. Puesto que es una cuestión de sentimientos y no de orientación sexual,
sufrirá más el que esté más enamorado, ni más ni menos debido a su rol. Podríamos pensar que un sumiso que ha entregado su vida a su amo, y ha vivido para atender sus
deseos, no le dejará por voluntad propia. Pues no es así, ni mucho menos, porque las personas evolucionan, cambian y lo que ahora es entrega, mañana puede ser hastío. El
mismo dolor y confusión sentirá ese amo que es abandonado, que el sumiso que se encuentra en el caso contrario.
De lo que sí puedo dar constancia es que existen diferencias entre ambos sexos a la hora de abandonar a la pareja. Hablo en términos generales, por supuesto, porque las
verdades absolutas no existen en las Ciencias Sociales.

Los hombres tienden más a:

– Evitar afrontar el problema, alejándose cada vez más y más de la pareja,
esquivándola, pero sin terminar de dar el paso, en la esperanza de que sea la otra
persona quien se canse y se vaya.

– Plantear la necesidad de “darse un tiempo”, separarse temporalmente o salir con
otras personas, (tener otras sumisas u otras amas)

Mientras que las mujeres suelen emplear más a menudo estas otras:

– Empezar a manifestar malestar e irritación continuos, echando la culpa al otro del
propio desasosiego.

– Intentar hablar de la pareja para “arreglarlo”, decir que están “confusas” y que necesitan pensar, cuando en realidad tienen claro que no quieren seguir.

Es más frecuente que los hombres afronten directamente el deseo de separación, cuando ya han encontrado otra pareja, mientras que las mujeres dan el paso más por motivos de
realización personal o insatisfacción.

Lo más raro, aunque sería lo más honesto, es que unos y otras expresen claramente el deseo de romper. Lo más habitual, es darle vueltas y más vueltas, en un tiempo de
desasosiego que deja a la otra persona en un estado de ansiedad insostenible. No hay una manera buena de “preparar” a la otra persona para la ruptura, se haga como se haga, es doloroso, pero sin duda, cuanto más limpio es el corte, mejor sana la herida. No es honrado dar falsas esperanzas a la otra parte, jugar con sus sentimientos o utilizarla manteniendo artificialmente la relación mientras se tantea la posibilidad de una nueva pareja, aunque tampoco es fácil tener claro lo que uno quiere.

La mejor manera de darse cuenta de que el otro no tiene intención de seguir con nosotros es fijarnos en su lenguaje corporal. El distanciamiento físico es palpable en la
mayoría de los casos, la comunicación se reduce al mínimo, el sexo es insatisfactorio, se inventa cualquier excusa para no estar a solas con nosotros, quedamos y no se arregla,
no mantiene el contacto visual, no nos llama por teléfono, está irritable o triste….son síntomas que deberían alarmarnos.

En cuanto a las estrategias para recuperar a la persona que nos ha dejado, no tengo ninguna válida, si la tuviera sería rica y famosa, pero no lo soy. Estas son algunas de las
salidas más habituales.

Para los hombres:

– Perseguirla, ir tras ella, vigilarla, acosarla. No solo es ineficaz, sino que según el
grado, puede ser constitutivo delito.

– Comprarle regalos caros o vistosos.

– Prometer “cambiar”, ya que seguramente antes de la ruptura ella le ha manifestado
quejas en este sentido.

Para las mujeres.

– Dar celos con otros, lo cual es contraproducente porque para ellos seguramente sea
un alivio.

– Caer en el victimismo, intentar dar pena.

– Cambiar de estilo, intentando estar más sexy.

– Intentar la mediación de la familia o amigos. .

Hay muchas otras, pero todas son igualmente ineficaces si el otro ya no nos quiere.

Después de la ruptura, sigue un proceso de duelo que suele seguir las siguientes fases, aunque no necesariamente en este orden, ya que muchas veces se solapan o se
entremezclan:

– Negación. Aferrarse a la esperanza, creer que volverá, sentir que todo es un sueño…

– Culpa. Repasar una y otra vez qué se hizo mal, qué se podía haber cambiado, qué
razones hay para que no nos quieran.

– Ira. Que aflore la rabia es sano, es un sentimiento legítimo contra el que nos hizo daño, esta es la razón que sea tan típico que la pareja que antes ensalzamos en la fase de
enamoramiento, ahora pasemos a criticarlo duramente con las mismas personas que nos escucharon alabarlo y es bueno que sea así.

– Tristeza, un sentimiento de pérdida, más profundo cuanto más sólido fuera el
proyecto vital que teníamos con esta persona.

Y por ultimo llega la aceptación, ser capaces de hacer balance de lo pasado y encarar el futuro. Solo entonces estamos de verdad preparados para una nueva relación. Todo este, viene a durar aproximadamente un año, con muchas variaciones interpersonales, y duele muchísimo durante una época, pero luego, si la persona está
psicológicamente sana, se reestablece y comienza para ella una nueva vida.

En cuanto al que deja, no pensemos que es fácil tampoco. En la mayoría de casos, aunque ya no se quiera continuar la relación sentimental con alguien, a esa persona se la
quiere y no se desea hacerle daño. Muchas veces intentamos por todos los medios actuar de manera que causemos el menor sufrimiento posible, y es entonces cuando más daño
hacemos. Llegar a la conclusión de que se quiere romper no es fácil, es un proceso personal que requiere una claridad mental que no siempre es posible, de ahí las indecisiones y los cambios de opinión que tanto daño hacen. Tampoco es fácil cuando se duda entre dos personas ser capaces de ordenar nuestros pensamientos y sentimientos. Aparece el sentimiento de culpa por estar haciendo daño al otro, la pena
por su dolor y el rencor por atarnos a ella. Sin duda, aunque sea más doloroso, es más sencillo para la persona que quiere continuar la relación que para la que la quiere dejar,
y además está peor visto socialmente, en especial si eres mujer.

En una relación que se rompe, no podemos hablar de víctimas y verdugos, aunque sea tentador, porque cada uno tiene sus razones y ha de buscar la felicidad a su manera. Yo
siempre digo que uno es culpable de lo que hace, pero no puede evitar lo que siente. Sin embargo, sí hay actuaciones que no te aconsejo de ninguna manera, ya que duplican el
sufrimiento:

– Tener sexo o sesiones con la persona que se ha roto. Para el que rompió, es solo un juego, pero para el que es dejado, le da pie a la esperanza y sufre un desasosiego indescriptible sin saber a qué atenerse. Si le has dejado, déjalo.

– Intentar ser amigo de la otra persona. Algunas parejas lo consiguen pero solo con tiempo y distancia para pensar. Es muy bonito, pero en realidad esconde el deseo de
recuperar a la persona perdida y suele ser contraproducente. Dale tiempo al tiempo y deja distancia, deja que se enfríe. Es mejor que haya separación física siempre que sea
posible.

– Intentar vengarse de la otra persona, bien físicamente (rayarle el coche) o emocionalmente, procurando poner de su contra a los amigos comunes por ejemplo. Del amor al odio hay un paso, pero hacer que el otro sufra, no te aliviará de tu dolor.

Por lo tanto, cuando te entregas a un amo, cuando aceptas a un sumiso, debes ser de que este amor o este regalo es válido aquí y ahora, con las circunstancias presentes. “Para siempre”, no es un concepto válido que describa las relaciones humanas. Aún así, aún con el precio del desgarro que produce el desamor, vale la pena querer, vale la pena entregarse y darlo todo y más, porque la alternativa es la soledad. Y para que no creas que te habla una solterona cínica y despechada, y aunque cara a la galería me comporto siempre como ama, has de saber que yo llevo con mucho orgullo el tatuaje con la marca de mi amo Shere Khan, sin pararme a pensar ni un momento que podamos estar separados.

Quien no ha sufrido por amor, nunca ha vivido.

FUENTE: CUADERNOS BDSM N0.21

 

La_soledad_de_la_sumisa

ANUNCIO

 

Bueno, creo que es tiempo de hacerlo oficial.

Me retiro oficialmente del BDSM, con un final que ni queria, ni merecia, pero que tomo como la experiencia mas esclarecedora de mi vida.

Gracias a todos por leerme en su momento; siempre aporté y dije lo que soy, siento y apliqué. Me hago cargo de lo mio en cuanto a equivocaciones. Lo demas, el Señor tiempo lo pondrá en su lugar,

Gracias a las personas que en su momento me dieron aliento por este medio y por facebook,  via privada y de whatsapp; pero sobre todo a sumisa Carat.  Le debo la calma que volvio en la peor noche de mi vida.

Mi retiro es definitivo, aunque seguire opinando y aportando en los grupos de confianza con lo que pueda y tenga como experiencia, y mi blog seguira en funcion . Siempre le dije a Arcturus que era mujer de un solo hombre, y no voy a cambiar mi escencia, asi que no hay vuelta atras en ese sentido. Yo no juego, ni roleo ni finjo, yo VIVO.

Hago esto del conocimiento publico, pórque es asi como me eduque cuando llegue a este mundo hermoso.

Este es el dia D que jamas hubiera querido vivir, pero llegó y lo afronto. El respeto a mi misma merece mas de mi que la entrega unilateral.Mi collar quedará cerrado para lo que me quede de vida en la zona del cerebro donde tenemos los sentimientos y en mi avatar. Pero mi retiro del BDSM y mi vida futura sin un Dominante también son definitivas.

Tengo que guardar duelo por un hombre que no ha muerto, y después seguir adelante con su recuerdo.

Al hombre que descubrí hace una semana no lo conozco, así que nada tengo que decir sobre el.

No me arrepiento de nada, y todo lo doy por bueno a cambio de lo recibido. Pero hay cosas que no son buenas para mí salud emocional. Prefiero llorar por un muerto que llorar por el vivo que hoy miro.

Vendran dias horribles, pero pasaran. Lo que soy y di lo tengo yo, porque somos lo que tenemos dentro, con errores y virtudes, pero con humanidad.

Una parte de mi se murió con el Amo que conocí, y la otra está escribiendo este texto.

Tardé tres meses en entender lo que se me mostró,  pero mi tiempo y mis acciones fueron regidos por la entrega.Prefiero ser una sensible que sufre, que una insensible incapaz de sufrir. Queria luchar mas, pero no, ya no.


Gracias Comunidad, vivi lo mejor de mi vida. 

 

maleni Elan

Arcturus y maleni

La imagen tomada en Second Life, refleja el 28 de mayo del 2010, el dia que nos conocimos, y una leyenda que entre otras cosas dice que lo voy a amar hasta el dia que me cierren los ojos. Mi mayor orgullo: el inmenso amor que le tengo.

LA PRIMERA KAJIRA

El fuego adormecía a los hombres de la partida de caza, que reunidos a su alrededor, esperaban el amanecer para dar comienzo a la cacería. Faltaba apenas un ahn para que la luz, despertara sus entumidos cuerpos y los pusiera prestos tras el rastro de la presa.
Bebían algo caliente y esperaban. Rompiendo el silencio del momento, uno de los hombres, quizás el mas despierto del grupo, intentó animar a sus compañeros, pidiéndole al tarsman que los acompañaba, un relato. Tenía fama de buen narrador y en muchas ocasiones sus historias los habían mantenido despiertos en noches de vigila forzada.
-“¡Eh, tarsman! Danos algo en que pensar, hombre. ¡Cuéntanos una historia!
El tarsman dejó de mirar la danza de las llamas en la hoguera y negó con la cabeza. No era el momento, no era la hora. Pero todos los hombres a coro, comenzaron a increparle su negativa, y amenazaron entre bromas, con dejarlo solo delante de la bestia, si acaso lograban encontrarla.
No tuvo más remedio que sacudirse la somnolencia y dando un largo trago a su bebida, hablo…
Hace ya mucho tiempo, en la creación de Gor, no había Amos ni esclavas. Los hombres y mujeres eran libres e iguales, y formaban parejas para vivir en las aldeas. Las grandes ciudades, los grandes puertos, no existían. Era la primera época de Gor, así que nuestra protagonista, llevará nombre de libre, pues libre era cuando se desarrollo la historia. Se llamaba Khajeera. Vivía con su hombre en una pequeña aldea, llamada Ampakur. Algunos dicen que se emplazaba al norte de Ko-ro-ba. Otros que jamás existió. Eso ya no importa. El nombre de el, se ha perdido en el tiempo.
Ella cuidaba de la choza donde ambos vivían. El, cazaba, trabajaba el campo y cuidaba de sus posesiones. Eran tiempos de escasez y hambre, pues las bestias solo podían ser cazadas por grandes grupos de hombres, y las luchas con otras aldeas, por recursos, eran frecuentes y sangrientas. No existía el comercio entre aldeas. Ocurrió que la aldea vecina comenzó a ser hostil con Ampakur. Había incursiones nocturnas, robos y asesinatos. Los hombres de Ampakur, menos y peor pertrechados para la guerra, decidieron defenderse. Todos sabían de su debilidad en el combate, pero aun así, afrontaron valientemente la batalla. Las mujeres de la aldea mostraban su tristeza por saber, que muchos de ellos no volverían.
En la soledad de su choza, Khajeera y su hombre se besaban, tristes por los acontecimientos. Sus lágrimas se mezclaban y sus abrazos eran tan fuertes, como los que un árbol da a la tierra que lo alimenta. El, en un intento por mantener su presencia en la casa, grabó con el filo de su espada, su nombre en una de las losas de pizarra del suelo. Dicen que así nació, la piedra del hogar. Ella, se desnudó ante el por ultima vez, y se arrodilló, hermosamente, tomando una de las tiras de cuero de las sandalias de su hombre. Con gestos precisos, y usando la punta de una daga, grabó el nombre de su amado en el trozo de cuero, y luego, lo anudó a su cuello. Todo el mundo sabría así, que ella jamás lo olvidaría y que su nombre estaría siempre pegado a su piel.
Desnuda, y con el collar de cuero en su cuello, despidió a su amado a la puerta de la choza. Las mujeres de la aldea la vieron poner su mano derecha delante de sus ojos, para no ver la partida de su ser amado. Jamás volvió a saberse nada de el. Los que regresaron del combate, no supieron decir que ocurrió. Su cuerpo jamás fue encontrado. Ella, cada amanecer, esperaba en la puerta de su choza, arrodillada, ataviada con su viejo collar de cuero. Miraba hacia la entrada de la aldea y entonaba canciones.
Dicen que su hermosura era tal, que las mujeres de la aldea comenzaron a imitarla. Llevaron collares de cuero, con los nombres de sus parejas grabados en ellos, y comenzaban a servir a sus parejas, con los dulces modos que Khajeera empleaba en la espera de su amado. Ella cantaba para el, en las tardes y acariciaba el collar, hasta quedar dormida. Nadie sabe que paso después. Pero la paciencia y hermosura de Khajeera, perduran hasta hoy.
El tarsman levantó la vista, y miro a sus compañeros. Todos ellos tenían un recuerdo en sus miradas. El recuerdo de sus kajiras, esperándolos en el hogar. El tarsman sonrió y se levantó, desperezándose. Un día que comienza con el recuerdo de una kajira, es un magnífico día. En el bosque cercano, los animales saludaban la luz del sol.