Ana y el incesto forzado como fuente de placer obligado

 

Hace tiempo, navegando descubrí un blog de relatos de incesto, y echando una ojeada me lleve -como lectora de buenos relatos eroticos- una sorpresa total.

Me encontré unos relatos que cubren con creces los requisitos para llamarlos unos buenos relatos de incesto, y una buena fuente de placer. Pero van mucho mas allá, me encontre a una escritora (o escritor) que tiene una facilidad asombrosa para meterse en la piel de Ana  -la protagonista- y no solo en la parte erótica, si no en la parte del sufrimiento psicológico como victima de incesto forzado.

En su momento, tocó también de forma asombrosa el sentir del victimario, algo que difícilmente se halla en relatos o libros sobre el tema, ya que quien suele hablar o escribir es la victima, y si es un relato erótico, nadie sufre realmente. Hallé ahí un paquete completo, una fuente de erotismo, una indignación como hija, como ciudadana, como mujer, como ser humano, y una curiosidad por mirar dentro de la mente del victimario. Lastimosamente fue poco lo que escribió desde la perspectiva del victimario, ojala mas adelante lo retome.

Sus lectores vivimos la vida de Ana en cada frase, queremos que alguien pare a ese malparido y lo lleve a la cárcel, queremos que la madre deje su estupidez, pero la entendemos porque el trabajo la absorbe; queremos que alguien ayude a esa chica, pero tambien nos erotizamos con los orgasmos que su victimario le hace sentir.

Ana desarrolla de a poco un trastorno de personalidad producto de el abuso, la miramos incapaz de decir no, tímida e insegura, -la tipica psique de los menores abusados- la miramos hambrienta de amor, tanto que se conforma con los gestos de afecto que el le da cuando va a abusarla.

Acabamos los lectores con sentimientos encontrados, pero con ansia de saber que seguirá en el siguiente capitulo, que cada vez tarda mas en llegar.

En algún momento le dije a la autora (o autor) que lo narraba de forma tan vivida que esperaba no fuera una especie de catarsis psicológica personal.

Lo que he leído sobre el incesto y la violación, cuando la victima es forzada a tener orgasmos – finalmente las zonas erogenas responden de forma automatica- es poco pero causa en las victimas sentimientos de culpa enormes, totalmente inmerecidos, y usados por el victimario para someter y para en su momento, quitarse culpa de encima. Algo visto a través de la historia de un crimen tan atroz pero igual de una fantasía muy común y que suele vivirse de pareja adentro, como todas las fantasías.

Vemos actos de violación violenta, con furia, a una menor que no debería saber nada de eso, menos aun de mano de un familiar; actos eróticos crudamente reales, asombrosa, ofensiva, indginante y eroticamente reales.

 

Vale la pena leer estos capítulos, desde el punto de vista que se quiera ver, y mi consuelo como ser humano es, que las victimas en la vida real hablen para que paren el abuso, y en el rol de disfrute fantasioso, espero que sea consensuado entre adultos, como debe ser una fantasía.

Somos humanos complejos,y leyendo estos textos podemos contradecirnos en nuestras emociones, y por eso – y por lo bien escrito- vale la pena leerlos.

Ana, relatos completos aquí

maleni Elan

 

Orazio_Gentileschi_-_Lot_e_le_figlie_Museo_Thyssen-Bornemisza

“Lot y sus hijas” (1621-1623), de Orazio Gentileschi

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